viernes, 21 de octubre de 2011

Diálogo de saberes entre la teoría y la práctica

Usualmente quienes trabajamos la producción de medios desde la academia tenemos grandes controversias con los teóricos. "Los críticos explican lo que los artistas hacemos" me dijo con ironía Roberto Fontanarrosa el día que lo entreviste para la revista Amigos volando. Podríamos parafracearlo diciendo: Los teóricos explican lo que los productores de medios hacemos. Finalmente es así, en las ciencias sociales es difícil hacer teorías que salgan de la nada, las teorías son la sistematización de experiencias y su interpretación. La ruptura se da en la negación de unos a los otros; de los teóricos a los productores y viceversa.

Muchas veces, teóricos encerrados en los libros, sin ningún tipo de experiencia, lanzan juicios que descalifican el trabajo de los medios. También ocurre, que productores sin un un horizonte muy amplio y con una experiencia práctica muy pobre, descalifica a los otros por considerarlos incapaces. Por ejemplo, es absurdo encontrar en algunas investigaciones sobre la telenovela, realizadas por  teóricos, que no tienen la menor idea del proceso creativo de este tipo de producción, que  terminen concluyendo lo que los autores de los manuales de guión y libreto para cine y televisión han escrito años anteriores. ¿Para qué hacer una investigación donde se descubre el agua tibia?

En la relación teórico-práctica, en la construcción académica de la televisión, y de los medios en general, ha faltado un verdadero "diálogo de saberes", es decir, reconocer que cada uno tiene un saber y una experiencia que puede aportar al crecimiento mutuo y al de la academia. Pero difícilmente se da así, los teorisistas se encierran en modelos críticos de la comunicación que satanizan los medios, y los productores y realizadores niegan las posibilidades de las teorías para aportar a la construcción de discursos narrativos y nuevas estéticas.


Estas posiciones han llevado a que en los programas de comunicación se diseñen los cursos de medios con una mirada puramente instrumental y que, ante la negación que esto implica para el saber de la producción, se diseñen programas de producción audiovisual por fuera de las facultades y de las diferentes concepciones de comunicación.

Por supuesto, hay que excluir de esta mirada a teóricos de la magnitud de Jesús Martín-Barbero, que propone no una mirada descalificadora de los medios, "sino una nueva manera de verlos y un espacio distinto desde donde observarlos e integrarlos al esfuerzo por entender la comunicación y la cultura" (OROZCO), más ahora cuando el desarrollo de las tecnologías permiten la construcción del concepto de "prosumidores" y del advenimiento de una nueva generación relacionadas con las teorías propuestas por Carlos Scolari en "Hacer Click" e "Hipermediaciones". Precisamente, en la línea del uso de las TIC para su apropiación y construcción de saberes propios de nuestra cultura que evite hacernos sólo consumidores de contenidos foráneos, Germán Rey dirige el centro Ático, en la Universiodad Javeriana en consonancia con los resultados de sus investigaciones en industrias de la creación, la cultura y el desarrollo.

Investigación y creatividad, es una conjunción que debe caminar unida y que se puede aplicar en la construcción de una televisión de calidad. El trabajo interdisciplinario presentado por Elena Galán-Fajardo, doctora en Comunicación audiovisual, y José Carlos Rueda-Laffond, doctor en Historia Contemporánea y en Ciencias de la Información, en el artículo titulado: Narrativizando la historia, publicado en la revista de comunicación de la Universidad de la Sabana, nos da un buen ejemplo de esta posibilidad.

En síntesis, o a manera de "plot" como se diría en términos de guionística, la investigación analiza la producción del programa argentino de televisión Algo habrán hecho, sus contenidos históricos, su proceso creativo para definir unas estéticas y un discurso y el hecho de que este programa se haya convertido en un éxito de audiencia al ser emitido por un canal de televisión generalista, en un horario altamente comercial. Los resultados evidencian el excelente manejo del equipo creativo al mostrar su destreza en el manejo de las nuevas estéticas, el uso del lenguaje televisivo "enfatizó los códigos propios del entretenimiento (ritmo narrativo fluido, lenguaje de proximidad, combinación entre información y humor irónico…), con el fin de atraer a un público acostumbrado a este tipo de contenidos, más apropiados para el prime-time." Los investigadores no excluyeron a los creativos de la producción, sino que fueron parte esencial de la investigación, para contrastar su trabajo con las teorías que se han venido dando a partir de los lenguajes televisivos de las dos últimas décadas.


Una conclusión que va más allá del artículo, pero que se puede inferir de sus resultados, es que no hay temas vedados para una televisión que guste a la teleaudiencia, siempre y cuando haya la capacidad de interpretar las posibilidades del lenguaje, las estéticas y las formas de lectura de las audiencias. El caso colombiano nos muestra como alrededor del tema del bicentenario se hicieron propuestas que manejaron el tema histórico con éxito. En  la televisión comercial, la telenovela presentada por RCN  La Pola, historia basada en Policarpa Salavarrieta, heroína de la historia colombiana,  hizo que "la pola" dejara de ser el imaginario de un barrio bogotano o un monumento donde se paran las palomas, para ser un referente histórico de género que luchó por nuestra independencia.

El cine y la televisión han mostrado que la historia es un buen tema y muy comercial, si se quiere, cuando es tratado de manera adecuada. La BBC ha producido series inolvidables como Yo claudio que fue emitida y reemitida en nuestra televisión, la productora Eduardo Lemetre se caracterizó por tener Revivamos nuestra historia programa que recreó infinidad de sucesos de nuestra historia en horario triple A, en los años ochenta. Incluso, uno de los canales de éxito en la televisión cerrada es History Channel.

Qué decir del éxito que obtienen estas series cuando se emiten a través de canales de interés públicos cuyo objetivo no es competir en rating, sino aportar a la cultura y educación de los ciudadanos. Una audiencia que se caracteriza por tener una búsqueda diferente a la del consumo medio de los televidentes. Es el caso, también en el marco del bicentenario, de Espejo retrovisor, programa producido por el Canal Zoom TV, bajo la dirección de Uniminuto y la realización de 20 universidades del país.

La investigación presentada por la revista Palabra Clave sobre el programa de televisión Algo habrán hecho nos presenta una magnífica oportunidad para generar construcción de conocimiento a partir de ese diálogo de saberes que debe haber entre la teoría y la práctica. De la investigación se deducen unas prácticas y unas metodologías que están relacionadas con procesos teóricos y con procesos creativos. Ese diálogo es el que necesita la televisión universitaria. La producción de temas académicos no tiene porque ser una televisión de mala calidad, y la calidad no está relacionada con grandes inversiones de dinero, sino con el uso adecuado de las estéticas, el lenguaje y las formas narrativas.

La formación académica en televisión y su relación con los centros de producción de televisión universitaria pueden ser magníficos laboratorios para la creación de propuestas que tengan buen recibo por las audiencias de los canales universitarios en Colombia. Los contenidos que se producen en la construcción académica tienen una difusión mínima cuando no se aprovecha la ventana que ha abierto la televisión universitaria. Un programa de televisión en el Canal Zoom TV tiene un promedio de 65.000 televidentes por día, según muestra el último EGM. Desaprovechar esta posibilidad de audiencia, para mostrar los resultados de investigación y de construcción de conocimiento sería una necedad de la administración universitaria, mas si se tiene en cuenta que la televisión se inserta por convergencia con el uso de las TIC, lo que hace que esta producción no sea solo televisión, sino Internet y publicación audiovisual con su ISBN respectivo.

martes, 6 de septiembre de 2011

El video en la curaduría digital

La convergencia de los medios, desarrollo que se da a partir de las Tic, abre el panorama para múltiples posibilidades del audiovisual y la televisión que se produce en las universidades. Tal es el caso del documental para televisión producido por la Escuela de Medios de Uniminuto titulado Memorias del pueblito blanco. Inicialmente, este proyecto recoge la memoria de la fundación del barrio Minuto de Dios, dentro de un plan de trabajo que se hace con los profesionales técnicos de la Escuela, experiencia que se recoge en el artículo Imágenes y voces de la memoria: una Experiencia Praxeológica, pag 13, publicado en la revista que se edito sobre la misma curaduría, Patrimonio de una nacionalidad.

De tal manera que si entendemos el proceso de producción de televisión universitaria, como una forma de construcción de conocimiento, el documental Memorias del pueblito blanco se inserta dentro de este concepto. Se hace como producto académico que apoya a la Organización Minuto de Dios, OMD, en las actividades que se realizan para la celebración de los 50 años del barrio Minuto de Dios. Este programa es emitido a través de diferentes canales de televisión. Luego, se publica en DVD, dentro del album: 50 años Minuto de Dios el cual se edita en el marco de celebraciones del homenaje del natalicio del padre Rafael García Herreros, fundador de la obra.

Finalmente, con el surgimiento del Canal latinoamericano de integración de pensamiento, Clip Uniminuto, se realiza la curaduría digital Voces... patrimonio de una identidad, dentro de los diferentes procesos académicos que se hacen desde la Escuela de Medios en la construcción de conocimiento con el uso de las Tic. El documental Memorias del pueblito blanco se convierte en un producto integral de este proceso en el cual participan generaciones digitales y generaciones no digitales y a través de experiencias orales  y experiencias registradas (diálogo de saberes), los participantes construyen y reconstruyen la memoria en sesiones presenciales y virtuales.

El video, es este caso el documental "Memorias del pueblito blanco", es un hipertexto académico visualizado virtualmente por las generaciones digitales y proyectado en una sesión presencial con las generaciones no digitales. Luego, en dialogo presencial con los actores de la curaduría, coordinador, expertos, estudiantes de la red de colegios Vibraciones Escolares (generación digital) y habitantes fundadores del barrio (generaciones no digitales) se reflexiona sobre su historia y la configuración de estas experiencias como construcción de patrimonio, cultura e identidad.

Es importante anotar, que junto al documental, la serie radiofónica Las voces de tres generaciones también hizo parte del hipertexto académico de la experiencia, lo que le da a la radio universitaria la misma configuración de construcción de conocimiento que le damos a la televisión universitaria.

Sobre la experiencia de la curaduría digital en general escribí un artículo que fue publicado por la revista Signo y pensamiento No 58, el cual se titula Experiencia de la curaduría digital en la construcción de la memoria del barrio Minuto de Dios, como forma creativa del uso de las TIC.

sábado, 27 de agosto de 2011

Reflexionar la televisión universitaria

En Colombia, la televisión universitaria existe desde hace muchos años. Las universidades Nacional, Javeriana, de Antioquia, del Valle, tienen conformadas unidades y departamentos de medios o de televisión, desde donde han hechos producciones de alto nivel y factura.

Sin embargo, es a partir del año 2000 que se empieza a configurar con mayor claridad el término de "televisión universitaria" y que tiene continuidad u un manifiesto crecimiento. En primer lugar, marcamos como un hecho funadmanetal la creación del Canal U en Medellín y el Canal de la Universidad del Valle; y la convocatoria realizada por Señal Colombia que convoca en una de sus categorías a las universidades del país para proponer propuestas de producción que conformarán su parrilla de programación. Durante tres años, las universidades seleccionadas producen series de televisión que parten de una mirada académica de la realidad, pero que se presentan como propuestas de televisión que construyen sociedad y al mismo tiempo atraen al espectador.

Estas propuestas tienen como antecedente el espacio de investigación que convocó desde el Ministerio de Educación a varias universidades y en el que se llegó a la conclusión que una televisión educativa y cultural no tenía porque encerrar programas de educación formal.

Después de esta experiencia se funda la Alianza de productoras de televisión, que una las voluntades de los directores de las diferentes unidades de televisión de un amplio número de universidades del país. Desde este escenario se producen dos series de televisión, bajo el liderazgo de la Universidad de Antioquia que coordina la Alianza durante varios años. Coja oficio y De mentes.

Luego, en 2008, se funda el Canal Universitario de Colombia Zoom TV, después de más de dos años de comites, reuniones y congresos que sobre el tema lideró la CNTV, bajo las tutelas de los representantes de las universidades y las asociaciones de padres de familia de los colegios, jaime Niño Diez y Eduardo Noriega.

El surgimiento de estos escenarios, el desarrollo de las nuevas tecnologías que permiten las convergencias mediáticas, la TDT y la televisión IP, generan espacios para las universidades que van más allá del simple componente tecnológico, para constituirse en un espacio para la producción de conocimiento. La televisión universitaria tiene ahora nuevas dinámicas que le premite a sus producciones tener el mismo nivel de un libro académico y de una revista endizada, proceso que los escenarios académicos tradicionales se niegan a reconocer. Hoy, la televisión en un "bien cultural", en términos de Fabio Medellín (Apuntes sobre mercadeo audiovisual, Uniminuto, Bogotá, 2008) y la televisión universitaria es un producto académica desde donde se construye conocimiento.

Este blog que pongo a disposición de los lectores, quiere ser un espacio de reflexión académica que permita registrar experiencias, generar debate y plantear la construución de un escenario académico que supere la visión instrumebntal que ha tenido la televisión en los escenarios acdémicos tradicionales.